La moda de los ponibles

Los ‘wearables’ o ponibles (acepción en castellano más aceptada) son una tecnología que se lleva puesta como una prenda o un complemento y que nos permite monitorizar y controlar actividades diversas. Desde los relojes digitales con calculadora Casio presentados en 1981, pasando por los auriculares inalámbricos bluetooth llegamos a la fecha donde sin duda las Google Glass son el epítome de la tendencia actual.

Un reciente informe de Business Insider pronostica para el 2018 un mercado mundial de ponibles cercano a los 9.000 millones de euros. Por su parte Cisco estima que en 2018 habrá 177 millones de dispositivos ponibles, con un crecimiento de ocho veces de los 22 millones de 2013, donde sólo el 13% habrá incorporado conectividad móvil en 2018 muy por encima del 1% en 2013. Su aplicación en deportes es sin duda la más extendida donde marcas como Nike, Jawbone o Fitbit entre otros, permiten la monitorización de las actividades realizadas mejorando los entrenamientos físicos. El problema de muchos de ellos es que no proporcionan la información suficiente para mantener interesados a los consumidores en su utilización continuada. Una encuesta de Endeavour Partners reveló que más de la mitad de los adultos estadounidenses dejan de usar su dispositivo y donde un tercio de ellos dejan de usarlo dentro de los seis meses siguientes a su recepción.

Cada día más encontramos nuevos dispositivos con aplicaciones en otras áreas tales como aquellos orientados al cuidado de los bebés (Mimo), a localizar a los niños en cualquier momento (TiniTell), o a entender y cuidar mejor a un perro (FitBark).

Sin embargo, donde el potencial es inimaginable es en el área de salud, donde esta tecnología portátil ha comenzado a revolucionar la asistencia sanitaria, ayudando a los médicos en el quirófano y al acceso en tiempo real de los historiales médicos.

A medida que la precisión y alcance de los datos mejoran, estos dispositivos tienen el potencial de reducir los costos de salud mediante la identificación de tendencias y similitudes entre ciertas poblaciones, permitiendo así una mejor atención preventiva y una gestión más eficaz de la salud de la población. En particular, la ropa inteligente y los sensores biomédicos se están convirtiendo en importantes fuerzas impulsoras para los desarrollos de vanguardia. Un reciente ejemplo de ello es el exoesqueleto utilizado en Brasil por un joven tetrapléjico quién logró patear el primer balón de la Copa Mundial de la FIFA 2014.

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