José Antonio de Paz: «El tejido del sector TIC en Castilla y León es una pena»

Ha trabajado en algunas de las multinacionales más importantes del sector tecnológico como Ericsson, Nokia o Compaq. Fue presidente de HP Iberia y del Consejo Social de la Universidad de León. A pocos días de la gala de entrega de los Premios e-volución, que en 2014 reconocieron su labor con el galardón a la Trayectoria Profesional, este astorgano realiza un análisis del sector del Negocio Digital.

-Desde su posición privilegiada, ¿Cómo ve la situación?

-Ha mejorado muchísimo. En el año 2000 éramos muy optimistas y tuvimos una gran decepción, nos equivocamos en la rapidez de implantación de la tecnología. Ahora va muy deprisa, aunque la cuestión legal y los procedimientos tienen aún muchas lagunas, lo que ralentiza todo. En el caso de España preocupa la situación en las empresas. Se han cortado las inversiones de una manera brutal.  Si no abordamos la competitividad y la implantación de la tecnología, la gran empresa española va a tener muchos problemas compitiendo con otras internacionales.

-¿Es un problema de falta de dinero?

-No, es fundamentalmente de mentalidad. Las administraciones siguen ayudando muy poco. La política no aborda los problemas de una manera práctica. En España está muy poco trabajada la externalización de los procesos y de la tecnología. Los países anglosajones nos llevan una ventaja tremenda. Tenemos mucho miedo a hacerlo y no hay consenso, lo que nos retrasa enormemente.

-¿El tamaño medio de las empresas españolas permite afrontar este tipo de procesos?

-Hay mimbres suficientes pero uno de los grandes hándicaps que tenemos en España es que las empresas son muy pequeñas. Hace falta un gran proceso de concentración para que puedan ser más capaces y contundentes, que exporten más y sean más competitivas. España está llena de pequeñas pymes de tecnología que no tienen capacidad ni financiera ni tecnológica para invertir en grandes proyectos. Tenemos empresas multinacionales, pero muy pocas. Hay que ser capaces de tomar decisiones políticas y empresariales que a lo mejor son difíciles de explicar a los sindicatos  y a la sociedad, pero no queda más remedio.

-¿En unos años habrá más pequeñas empresas de base tecnológica que ahora o solo sobrevivirán las más fuertes?

-Hay espacio para todo. ¡Ojalá haya muchas pequeñas empresas! Pero además nos hacen falta empresas españolas fuertes, y también castellanas y leonesas.  El tejido de Castilla y León en el sector TIC es una pena, una tristeza. ‘Start-ups’ todas, pymes todas, pero a la vez hay que tener campeones a los que hay que apoyar y ayudar. Y esto no es tan difícil, pero hay que tenerlo claro, porque hoy en día si una empresa de la tierra quiere abordar un gran proceso, no va a poder competir en ese mercado si es una pyme de veinte empleados.

-¿Hay una burbuja de las ‘.com’ en nuestro país?

-La burbuja puede ser de alguna compañía, no del sector. Desde la década de los noventa hasta hoy el avance de este sector en la sociedad es tremendo. No va a parar, sino que cada vez será mayor, el sector cada vez será más grande.

-¿Cómo se adaptan las empresas a los rápidos cambios de la tecnología?

-No es un problema, es un reto. El verdadero problema es que el mundo se está partiendo en dos. Una de las mitades, digitalizada, con tecnología, con capacidades. Y la otra parte, que existe y parece que no lo queremos ver y en Castilla y León es infinita, está lejísimos de todo esto. Pensamos que todo el mundo utiliza ‘smartphone’ y no. En buena parte es un problema generacional que se irá arreglando. El mercado irá poniendo a cada tecnología en su sitio y los analistas no tienen que decidir por la gente qué es lo que más les gusta. Si, por ejemplo, al final la gente ha decidido que prefieren el ‘phablet’ a otra cosa, pues así será.

-¿Cómo están las universidades españolas en cuanto a desarrollo de productos tecnológicos? ¿Los grupos de investigación dan frutos?

-Es necesario un cambio de mentalidad. Se ha hablado mucho de él y no ha llegado. Ni ha habido voluntad política ni ganas. La universidad española necesita ser más competitiva, hay que tomar medidas que no son agradables. No podemos tener un campus en el último pueblo del mundo porque no se puede financiar. No lo paga una mano que viene del cielo; las tasas cubren el 20% y el 80% restante lo pagan los impuestos de los españoles. Hay que especializarse y esto traerá decisiones duras. Si no se aborda y se va a lo políticamente correcto no podremos pedir mucho más de lo que tenemos.

Los Premios e-volución son una iniciativa de El Norte de Castilla patrocinada por la Junta de Castilla y León y Laboral Kutxa, con la colaboración de Iberdrola y Grupo Norte, y cuenta con Altia y el Colegio Profesional de Ingenieros en Informática de Castilla y León como partners.

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