Catering de dulces

El catering irrumpe con fuerza en las primeras comuniones.

Las primeras comuniones ya no son lo que eran. Algunas familias contratan un catering, en lugar de reservar un salón de banquetes, alquilan una casa rural para pasar el día en familia o reservan un castillo hinchable, haciendo que la fiesta sea más entrañable e informal.

Hace no tanto tiempo, las comuniones eran lo más parecido a una boda. Tal vez con algunos invitados menos, pero con toda la parafernalia de un enlace nupcial. El reportaje de foto y video, el banquete en un salón especial, el traje de comunión y los complementos que no podían faltar para el niño o la niña que lo celebraba.

Igual que en una boda, los invitados se vestían de largo, y después del banquete, marchaban a casa de la familia para comer y beber hasta que ya no quedaba nadie.

Sin entrar a valorar el dinero que costara, que era una cantidad a tener en cuenta, la celebración era estresante para el niño y para su familia. Para el niño porque todo debía quedar perfecto y para los padres, porque aquello era un no parar desde la mañana hasta la noche.

En lo sustancial, las primeras comuniones siguen siendo iguales, pero digamos que ahora tenemos nuevas opciones para que el evento sea más divertido y para que sobrecargue menos a los padres y a los niños.

Hemos aprendido a disfrutar más el momento, a preocuparnos menos por agasajar a los invitados y a festejar con los nuestros, que es en definitiva de lo que se trata.

Hoy se celebran menos comuniones que hace 40 años. Pero como con las bodas, hay toda una industria creada en torno a este acontecimiento. Lo mejor, respecto a lo que sucedía antes, es que tenemos más opciones donde elegir.

Cuánto cuesta una comunión tradicional.

Una de las razones por las que buscamos alternativas a la comunión tradicional es por su alto coste. Y es que según el blog del banco Bankinter el precio medio de las primeras comuniones en España es de 6.000 €, pero pueden llegar a sobrepasar perfectamente los 15.000 €.

Uno de los mayores gastos es el traje de comunión. Un vestido para una niña puede oscilar entre los 340 y los 3.000 euros. Los trajes de niño son un poco más económicos. Se mueven entre los 360 y los 1900 €; aunque hay trajes de marinero que pueden superar los 2.500 €. A todo eso hay que añadir los complementos: la diadema para la niña, los pendientes, la pulsera, el rosario, que pueden sumar en total más de 500 €.

El banquete en un restaurante o en salón oscila entre los 60 y los 220 € por cubierto. La media suele ser de 100 €. A todo esto hay que añadir que después de la comida viene la sobremesa o la barra libre. Que se suele cobrar aparte.

El reportaje fotográfico suele rondar los 300 €, a lo que hay que añadir 350 € más si queremos un reportaje de video.

Organizar una primera comunión es una suma y sigue. Puedes gastar tanto dinero como estés dispuesto a pagar. Contratar un servicio de animación especializado, con un mago y algunos juegos infantiles, puede llegar a costar 500 €.

Luego hay pequeños gastos como las invitaciones o los obsequios para los invitados que suman otro pico.

Tal y como están las cosas, una familia trabajadora para organizarle una buena primera comunión a su hija o hijo, no es extraño que tenga que pedirle un crédito al banco.

Estas son las pautas habituales para una primera comunión tradicional. Pero como veremos a continuación, tenemos otras opciones.

Alquilar una casa rural para la primera comunión.

Se está volviendo costumbre alquilar una casa rural para celebrar la primera comunión. No es que haya desplazado a la opción tradicional, pero muchas familias optan por esta alternativa.

Lo que se suele tener en cuenta es que la casa rural no coja lejos de la localidad de residencia y que sea accesible en coche. La ceremonia religiosa se celebrará en la parroquia que le corresponda a la familia por lugar de residencia. Pero una vez terminada la misa, la familia y los invitados se trasladan a la vivienda alquilada en plena naturaleza.

Para una familia que vive en la ciudad, es una oportunidad de escapar del bullicio y celebrar la fiesta con tranquilidad, sin agobios de horarios. La casa rural se ha alquilado para todo el día o para el fin de semana, por lo que no hay prisa para despejar el salón de banquetes o para hacer las fotografías del reportaje.

Esta opción tiene muchas posibilidades. Se pueden organizar juegos donde participen todos los asistentes (niños y mayores) como hacer una gincana, carreras de sacos con relevos, un partidillo de futbol o, incluso una barbacoa.

Los niños se lo pueden pasar en grande. El campo da opción a explorar y a jugar en plena naturaleza, mientras los adultos beben, comen y hablan entre ellos.

Para celebrar una primera comunión de este tipo es recomendable que los niños vayan con una muda de repuesto. Sobre todo si no queremos que el vestido de primera comunión termine hecha triza.

Quizás esta alternativa le suponga un poco más de esfuerzo a los padres, ya que las casas rurales se alquilan tal cual, no están decoradas para la ocasión. Pero, a cambio de ello, permite organizar una fiesta más personalizada. Más al gusto de la familia.

El catering.

Los gerentes de La Frolilita, una empresa de Madrid que lleva más de 20 años preparando y sirviendo cáterin para empresas, instituciones y particulares, y que ha llegado a trabajar para el ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, cuentan que los caterings en las primeras comuniones son una tendencia en alza. Una seria alternativa a los menús que ofrecen los salones de banquetes.

Es una opción compatible con la de celebrar una primera comunión en una casa rural, pero lo cierto es que esta alternativa se contrata también para eventos de este tipo que se celebran en casas particulares o en locales alquilados para la ocasión.

Más económico que un banquete tradicional, no desmerece, nada en absoluto, la calidad de las comidas, ni el servicio. Estos caterings suelen incluir camareros y tanto la comida como la bebida. Pudiendo añadir un brindis con cava de bienvenida.

Es una solución bastante original. Ya que muchas veces se ofrece en forma de coctel, con una gran variedad de platos, donde los invitados pueden elegir que es lo que quieren comer.

Frente a lo que algunos puedan pensar, los invitados no se quedan con hambre. La empresa de catering suele preparar comida suficiente para todos los asistentes, servida de tal manera que siga el orden normal de una comida de celebración. Empezando por los entrantes, siguiendo por los primeros platos, presentados en forma de bocados o aperitivo; continuando por un plato principal más contundente y terminando por los dulces o postres.

Resulta interesante para los padres, ya que no tienen que preocuparse ni del menaje, ni de la comida. Lo que si deben aprovisionarse es de bebida suficiente para cuando termine la comida principal.

Atracciones para los más pequeños.     

Las fiestas de primera comunión es uno de los momentos cumbres en el alquiler de castillos hinchables, tal y como cuenta el periódico Expediente Abierto.

Las colchonetas hinchables son unas de las atracciones preferidas por los más pequeños. En una comunión se suelen reunir niños de diferentes edades. Además de la niña o el niño que protagoniza la celebración, estarán sus hermanos, sus primos, los hijos de los amigos de sus padres, algún amiguito que no haya celebrado la comunión ese día, etc. Un castillo hinchable de Spider-Man o de Frozen es la excusa perfecta para tener a todos los niños reunidos y entretenidos hasta que llegue la hora de marcharse.

Algunos de los hinchables son para todas las edades, incluidos los adultos, como el campo de futbol hinchable, el futbolín humano o la pista americana. Algo que llama al Peter Pan que los padres llevamos dentro. Una oportunidad para pasar un rato agradable, todos juntos, grandes y pequeños.

El método que siguen las empresas de alquiler de atracciones hinchables es bastante cómodo para los padres. La misma empresa lleva la atracción al lugar donde se celebra la fiesta. Ellos se encargan del montaje y desmontaje. Dependiendo de la empresa, en ocasiones, el alquiler se realiza por jornadas, no por horas. Se permite el uso desde que el hinchable está inflado hasta que se retira. Por lo que los niños pueden disfrutar de la atracción hasta el último momento.

Solo es necesario disponer de espacio suficiente para instalarlo. Ten en cuenta que estas atracciones suelen tener una altura de unos 2,5 metros y unos 20 metros cuadrados de superficie.

Se trata, además, de una atracción segura para todas las edades. A partir de los 3 años o 5 años, dependiendo del modelo.

Ideas originales. 

La preparación de la fiesta de la primera comunión puede ser una oportunidad perfecta para desplegar la creatividad de la familia y unir a todos los integrantes en esa actividad, incluido la niña o el niño que lo va a celebrar.

El blog de la página web del Parque de Atracciones de Madrid nos sugiere algunas ideas originales. Una de ellas es que la propia familia elabore las tarjetas de invitación. Para ello pueden utilizar papel o cartón reciclado, cortarla al tamaño de una postal, y decorarlas a mano.

Decorar el lugar donde se va a celebrar la fiesta es otra actividad que puede unir a la familia. Para ello se pueden utilizar globos blancos y dorados, guirnaldas de papel blancas y collage de fotografías sobre cartulina. Aunque nosotros hagamos la decoración, debemos respetar el sentido religioso de la fiesta. No se trata de hacer la decoración para un cumpleaños.

Dentro de la decoración se puede incorporar un árbol de deseos. Donde los invitados pueden colgar dedicatorias que escriben sobre cartulinas con bolígrafos o rotuladores de colores y que luego cuelgan en la estructura con un cordel.

Los libros de firmas era una parte de los álbumes de fotos que se utilizaban antiguamente. Cuando las fotografías eran analógicas. Allí los invitados plasmaban su firma acompañada de una pequeña dedicatoria. Esta es una idea que podemos rescatar para una comunión actual.

Un video personalizado, donde cada uno de los invitados felicita al niño o niña es otro detalle que puede quedar para el recuerdo.

Por último, invitar a los amigos del cole a la comunión, sin decirle nada al niño o la niña y que entren en la fiesta de golpe, sin avisar, puede darle una grata sorpresa.

La comunión da pie una gran variedad de ideas originales, que pueden convertir la fiesta en un acontecimiento memorable.

El protagonista es el niño.

Algo de lo que a veces nos olvidamos los padres, es que el verdadero protagonista de la primera comunión es la niña o el niño. No somos los padres los que tenemos que quedar bien con la familia o con los amigos, o lucirnos como unos fabulosos anfitriones. Toda la fiesta gira en torno al niño, y es el niño quien la debe disfrutar.

Para prepararla es importante hablar con él. Pedirle su opinión y conocer que es lo que le gustaría que pasara, a quien querría invitar, qué actividades desearía que se realizaran.

A estas alturas de la vida, conocemos bastante a nuestro hijo, y sabemos qué sorpresas y detalles tener en cuenta para que sea una jornada inolvidable.

Más allá del significado religioso, la primera comunión es un rito iniciático. Es un evento que conmemora que el niño ha dejado de ser pequeño y ya es un hombrecito o una mujercita.

En otra época, la primera comunión era el momento en el que al niño o la niña se le regalaba su primer reloj de pulsera. Pasaba a ser el dueño de su propio tiempo. Alcanzaba un mayor nivel de responsabilidad.  Ese es su día y no debemos olvidarnos. El niño debe ser el protagonista indiscutible de su primera comunión.