Actualmente, cuando se piensa en disfrutar el tiempo libre, lo habitual es salir a comer, hacer un viaje, formarse en algo nuevo o probar una actividad distinta. El caso es que hay otras opciones que crecen sin hacer mucho ruido, pero que cada vez son más atractivas: los retratos personalizados por encargo.
No estamos solamente ante un regalo; estos retratos son una experiencia. Por este motivo, bastante gente lo elige como parte de su ocio, de tal manera que disfruta, conectando con algo que les importa y tiene así algo único.
Lo que hace diferente esto es que no es el clásico producto genérico que se compra en una tienda. Estamos ante algo que se hace a la medida. Puedes decidir qué es lo que quieres y lo haces con un artista, ilustrador o pintor que trabajará contigo para crear algo que de verdad será original.
¿En qué consisten los retratos personalizados?
Este tipo de retratos son, como nos recuerda el profesional de los retratos Eugeni Cabiró, una obra hecha a la medida, que se realiza para reflejar algo que queremos inmortalizar. Se puede hacer en varios formatos, desde dibujo a mano, pintura, acuarela, óleo o imprimirlo en varios materiales; esto dependerá del artista.
Lo fundamental es que no es algo que esté ya hecho. Tú debes elegir el estilo, el formato, los colores y el fondo. Muchas veces hasta participas en el proceso. El artista hace preguntas, pide fotos para tener referencia, habla contigo sobre lo que deseas transmitir y, en varias fases, crea la obra hasta que se llega a un resultado final.
Todo ello hace que no sea muy distinto a adquirir un retrato predefinido o a encargar una foto normal. Aquí existe un proceso para crear, dialogar y colaborar. Esto es lo que hace que sea tan especial.
¿Por qué tienen tanto éxito ahora?
El crecimiento que han experimentado los retratos personalizados por encargo no es algo casual y existe una serie de razones que explican tal crecimiento:
La búsqueda de la originalidad en los regalos
En este mundo donde es sencillo adquirir productos online, las personas muchas veces buscan algo que no sea “lo típico”. Un retrato personalizado es algo que es original, único y que cuenta con un valor emocional que no tiene un objeto normal. Por todo ello, se ha ido haciendo bastante popular para regalar a amigos en cumpleaños, aniversarios, bodas o nacimientos.
La conexión con lo emocional
Los retratos no solo representan una imagen; lo que hacen es capturar un momento, una relación o un sentimiento. Esto hace que la gente los vea como una manera de preservar lo más importante. Existen personas que hacen encargos de sus mascotas, amigos, hijos o de sus parejas. Todo esto les proporciona una sensación de cercanía, de permanencia.
El impacto en las redes sociales
Las redes juegan un papel importante. Ahora en Instagram, TikTok o Pinterest es muy habitual ver ilustraciones y retratos personalizados que son virales. Son muchas las personas que toman inspiración de todo lo que ven y después deciden encargar el propio retrato.
Los artistas utilizan estas plataformas para enseñar su trabajo, lo que ayuda a que cada vez más gente se dé cuenta de que este tipo de trabajo existe y que es accesible a todo el mundo que lo desee.
La posibilidad de hacerlo online
Actualmente, se puede encargar un retrato sin que haya que salir del hogar. Solo tienes que hablar con el artista por correo electrónico, WhatsApp o por una plataforma online, le envías las fotos que necesite, defines el estilo y se cierra el precio. Luego recibirás la obra en tu domicilio. Esta serie de pasos que se suelen dar ha terminado haciendo que esta clase de servicio sea más popular.
El valor del arte realizado a mano
Vivimos en una época en la que todo parece ser digital y automatizado, por lo que hay un deseo creciente de volver a lo hecho a mano, de dar valor al trabajo del artista, de contar con algo que tenga alma.
Hablamos de un retrato personalizado que es arte real, que crea una persona, con su técnica, estilo y visión. Esto tiene un gran valor que bastantes clientes aprecian.
¿Quién encarga estos retratos y para qué?
El tipo de personas que encargan este tipo de retratos personalizados es muy variado. No estamos ante un único perfil. Desde familias a parejas, pasando por jóvenes, personas mayores, amantes de las mascotas, etc.
Los usos más habituales son:
Regalos
Suele ser la razón más habitual. Un retrato de pareja, de los hijos de la familia completa, de una mascota o de un amigo que sea especial.
Decoración
Bastantes personas desean tener en su casa algo que tenga sentido para ellas, no solamente un cuadro genérico. Un retrato personalizado puede ser el centro de una sala, de un despacho o de una habitación.
Momentos especiales
Bodas, nacimientos, aniversarios, graduaciones y jubilaciones. Aquí el retrato vale para inmortalizar dicho momento.
Mascotas
Existe un porcentaje grande de gente que encarga retratos de sus gatos, perros o hasta de los animales más exóticos. Para mucha gente, las mascotas son parte de la familia y desea tenerlas representadas.
¿Cómo es el proceso de encargo?
El proceso es bastante fácil, aunque todo dependerá del artista o de la plataforma elegida. Por lo general, es necesario seguir estos pasos:
Contacto con el artista
Se puede hacer mediante correo electrónico, plataforma online o por redes sociales. Se explica lo que se quiere, quién será retratado, qué estilo se busca y qué formato quieres.
Diálogo
El artista te hará una serie de preguntas, te pedirá fotos de referencia, sugerirá opciones de estilo, colores, fondo, etc.
Se define el presupuesto y el tiempo
Cada artista va a tener su precio, el cual va a depender del formato, estilo y del tiempo de trabajo. Se establecerá un plazo de entrega.
El artista crea el boceto
Se envía una primera versión para que la veas y des tu opinión.
Haces los ajustes en el caso de que los necesites. Bastantes artistas permiten hacer correcciones antes de que se acabe la obra.
Acaba la obra final
Una vez que todo se ha consensuado, el artista va a completar el retrato.
Recepción de la obra
Se envía por correo, en un paquete cuidado y en muchas ocasiones viene hasta con sello de autenticidad.
Lo que sí es cierto es que este proceso colaborativo es lo que hace en buena medida que el retrato termine siendo algo muy personal. Hablamos no solo de un producto, sino de una experiencia.
¿Qué estilos hay disponibles en el mercado?
Existen muchos estilos distintos, y esto es lo que hará que se pueda adaptar prácticamente a cualquier gusto:
Ilustración digital
Es muy popular, con colores vivos, líneas limpias y estilo moderno.
Acuarela
Suave, con tonos delicados y es perfecta para los retratos más tiernos o nostálgicos.
Óleo o pintura tradicional
Es para los que están buscando un estilo más clásico, con textura y profundidad.
Boceto a lápiz
Debe ser elegante, minimalista y se le valora mucho por su simplicidad.
Estilo animación
Para las personas que desean algo más divertido, con personas exageradas.
Estilo abstracto
Para los que buscan un retrato más artístico y menos realista.
Estilo pop art
Colores fuertes, contrastes marcados y bastante llamativo.
Los clientes pueden optar por el estilo que más les guste o que pueda encajar mejor con el espacio en el que se ponga el retrato.
¿Por qué ha pasado a ser una forma de ocio?
Algo que debes tener en cuenta es que, más allá de que sea un regalo o una decoración, son bastantes las personas que ven al encargo de un retrato personalizado como una actividad de ocio.
Razones:
- Es una experiencia creativa, ya que se participa en el proceso, se decide y dialoga con el artista. Al final es disfrutar.
- Te conecta con lo importante, puesto que cuando eliges qué retratar, se piensa en quién se ama y en lo que se valora. Así se puede disfrutar de lo que se tiene.
- Esto es algo que se puede hacer en tu tiempo libre, por lo que no es preciso salir, ni gastar mucho; se puede hacer desde casa, en el sofá y con calma.
- Te va a dar un resultado que podrás disfrutar; cuando recibas el retrato, lo verás, lo apreciarás y lo mostrarás.
Conclusiones con las que debes quedarte
Los retratos personalizados por encargo ya no son una opción marginal y han pasado a ser una tendencia. No hablamos solamente de un regalo, es una experiencia, una manera de conectar con lo emocional, de valorar el arte que se hace a mano, de la originalidad en un mundo donde todo parece irse repitiendo.
Recuerda que no son una moda. En el fondo, estos retratos hechos por encargo son una forma de decir “esto es importante para mí” y de poderlo tener presente. Tanto si es para nosotros como si es un regalo.
