Necesario e indispensable. El transporte terrestre de las mercancías es uno de los pilares esenciales dentro de la cadena logística actual. Versatilidad, rapidez y una gran cobertura hacen que se haya convertido en la opción de preferencia para miles de empresas que necesitan que sus productos se muevan a nivel nacional e internacional.
El transporte terrestre de mercancías es el transporte que se lleva a cabo utilizando vehículos que circulan por las carreteras o las vías ferroviarias. Estos servicios se utilizan para realizar el traslado de todo tipo de productos que pueden ser desde materias primas hasta productos finales y van desde el punto de origen hasta su destino final, tanto dentro del mismo país como en el extranjero.
Si algo destaca en este tipo de transporte es su capacidad de adaptación a los diferentes volúmenes, rutas y plazos de entrega, por lo que se ha convertido en la clave de la logística, tanto en los envíos de última milla como en las operaciones internacionales. Una mala planificación en el transporte por tierra puede implicar retrasos, costes adicionales innecesarios o incidencias en la entrega. Por lo que es esencial elegir al operador adecuado con la flota adaptada, las rutas más eficientes y la experiencia necesaria en los diferentes tipos de carga.
Los tipos de transporte con los que pueden contar las empresas para transportar la mercancía o los productos que se pueden trasladar, así como elegir el servicio que mejor se adapte a cada situación, son aspectos sobre los que vamos a hablar a continuación. Los criterios a seguir en función de la necesidad proporcionan diferentes clasificaciones, desde el tipo de mercancía hasta el grado de ocupación del vehículo o el recorrido a realizar, dentro o fuera del territorio nacional, como veremos a continuación.
Servicios de transporte a la carta
La oferta de servicios es como una carta en lugar de un menú. La alta personalización que permite en la actualidad este tipo de servicios hace que exista una enorme competitividad y aumenta la calidad del servicio prestado. Algo que saben bien en Cargolink, con sus veintiséis años trabajando en el sector del transporte de mercancías por carretera.
En el momento presente, la diversidad de los medios de transporte terrestre para prestar servicios de mercancías ha experimentado un notable aumento. Además del más que tradicional transporte ferroviario, ideal para cuando se trata de largas distancias o transporte internacional, es posible trasladar mercancía por carretera, utilizando diferentes medios, como camiones o furgonetas de diverso tamaño y prestaciones. El transporte por carretera, como se denomina a este tipo de transporte en particular, tiene una serie de ventajas como la rapidez, la economía y la flexibilidad que proporciona al servicio.
Los servicios de transporte por carretera permiten que se realice una entrega directa de la mercancía, evitando tener que recurrir a más de un medio de transporte como sucede en otros casos, ya que al final la carretera es la que une los puntos de origen y destino. Al evitar utilizar varios tipos de transporte, se realiza una entrega puerta a puerta, proporcionando a los clientes un mejor servicio. Aunque los conocemos todos porque de algún modo siempre forman parte de nuestra vida, no está de más presentar los diversos medios de transporte por carretera de los que pueden disponer las empresas.
Por empezar por alguno, lo haremos con la furgoneta. Dentro de los medios de transporte terrestre de mercancía, las furgonetas son las más utilizadas a la hora de movilizar pequeños volúmenes de productos, lo que hace que sean el medio más adecuado para los repartos puerta a puerta a clientes particulares o para realizar los pertinentes cambios y devoluciones de los productos.
Pasamos a los camiones rígidos, en los que la cabina del conductor y el tráiler forman parte de una misma estructura indivisible. Dentro de los diferentes tipos de camiones de carga, los rígidos son los que se utilizan para realizar los trayectos más cortos, además de que sus dimensiones son adecuadas para prestar servicios de logística y transporte en las zonas urbanas.
Los camiones articulados, como su nombre indica, unen dos estructuras separadas: la cabina y el tráiler. Estas características proporcionan una mayor flexibilidad, ya que permiten que se enganche o desenganche el remolque a la cabina cuando sea preciso. Por otro lado, al ser permeables, el uso de acoplados de gran tamaño hace más fácil que se trasladen mercancías a mayor escala que en el caso de los camiones rígidos, por lo que suelen ser la opción ideal para realizar trayectos de larga distancia.
Llegamos a los megacamiones o camiones de carga especial, los vehículos de carga por carretera cuya finalidad es trasladar mercancía a gran escala, pudiendo soportar hasta sesenta toneladas por recorrido. Sus dimensiones hacen necesario que estos vehículos dispongan de una autorización particular para su funcionamiento, además de que es necesaria maquinaria especial para poder realizar las tareas de carga y descarga.
Estos servicios de transporte por carretera disponen también de camiones específicos para mercancía refrigerada. Como bien sabemos todos, trasladar ciertos alimentos como la carne, la fruta, la verdura o los lácteos, así como algunos medicamentos, necesita un control específico de las condiciones de temperatura para mantener su conservación y no perder la cadena de frío. Los camiones para este tipo de mercancía se diseñan concretamente para desarrollar este trabajo, con la finalidad de garantizar que los productos lleguen al cliente final en buen estado y aptos para ser consumidos.
Por último, citaremos los camiones para trasladar mercancías peligrosas que, al igual que los productos refrigerados, el transporte de mercancías peligrosas, como los explosivos, gases, productos inflamables, sustancias tóxicas o corrosivas, etc., requiere un estricto control durante el trayecto. Las mercancías peligrosas suponen un factor de riesgo tanto para la población como para el medio ambiente, por lo que es necesario tomar todas las precauciones y medidas de seguridad adecuadas para realizar su traslado. Igualmente, este tipo de vehículos debe disponer de permisos especiales para poder movilizar este tipo de mercancías.
Tipos de mercancía y claves para elegir servicio
Lo más habitual es que cada medio de transporte se ocupe de trasladar unas mercancías u otras. En lo que respecta a la mercancía que transportan los servicios por carretera, por lo general son los siguientes tipos:
- Mercancías a granel, ya que los diversos tipos de camiones con los que se puede contar son adecuados para transportar cargas de gran volumen sin necesidad de empaquetarlas, como arena, piedras, cereales, que son algunos de los tipos de carga a granel que se trasladan por los vehículos terrestres.
- Alimentos perecederos y no perecederos, como ya hemos comentado anteriormente. La logística adecuada permite transportar productos alimenticios como carnes, frutas o verduras, al mismo tiempo que es posible hacerlo con los alimentos no perecederos como las conservas, el azúcar o la harina.
- Materiales de construcción, donde los camiones articulados o de carga especial son perfectos y permiten movilizar todo tipo de materiales para el sector de la construcción: vigas de hormigón, tubos, ladrillos, etc. Para hacerlo es necesario disponer de la maquinaria adecuada para realizar las tareas de carga y descarga del material a transportar.
- Medicamentos y mercancías peligrosas, con las necesarias precauciones. Los medios de transporte terrestre se convierten en la opción más adecuada para trasladar medicamentos y mercancías peligrosas tanto para la salud como para el medio ambiente.
Sabiendo todo esto, las claves a la hora de contratar el servicio de transporte de mercancías correcto son las que vamos a enumerar a continuación. Aun llevando a cabo una gestión logística adecuada, contar con una flota de transporte propia de la empresa es un lujo que no toda empresa puede asumir, ya que supone un alto coste de mantenimiento. Por lo que contratar el servicio es la mejor opción en la mayoría de los casos, por lo que hay que tener en cuenta aspectos como los siguientes:
- Planificación de los objetivos, identificando las necesidades de la empresa y definiendo los objetivos concretos.
- Establecer un presupuesto como se hace en cualquier otra área de la empresa. Estimar un presupuesto inicial es esencial antes de realizar la contratación de un servicio.
- Tipo de servicio necesario. Este punto es fundamental, puesto que hay que tener en cuenta el tipo de mercancías que van a ser transportadas y las necesidades particulares de cada negocio. Por otro lado, a la hora de hacer la contratación, hay que tener en cuenta el volumen de pedidos que la empresa puede gestionar y su rango de trabajo.
Como hemos podido comprobar, los servicios de transporte de mercancías por carretera son la alternativa perfecta para trasladar mercancías y proporcionar al cliente que las va a recibir un servicio eficiente, rápido y seguro. Supone una serie de ventajas como la flexibilidad operativa, la cobertura total, unos costes muy competitivos, la reducción de los tiempos, la trazabilidad gracias a la tecnología y la interconectividad, ya que puede integrarse con otros modos de transporte. En resumen, el transporte terrestre de mercancías por carreteras es una de las soluciones logísticas esenciales con unos servicios que se adaptan a cada tipo de envío y cliente.
